El festival ha sabido evolucionar con los años y no limitarse a la exposición de nuevos trabajos sino que las reuniones y contactos que se mueven esos días han colocado a Vic como capital cultural donde se ponen en contacto todos los agentes que intervienen en el desarrollo de un proyecto cultural, desde managers a salas de música o discográficas.
Los visitantes han podido disfrutar de más de 70 actuaciones repartidas en 8 escenarios, quizá sea un interesante objetivo exportar a otras ciudades este modelo de encuentro.



