Otro rapero en el punto de mira, en esta ocasión le ha tocado al mallorquín Valtónyc que ha sido denunciado por la Fundación Círculo Balear (FCB). El ejercicio de un cada vez más restringido derecho a la libertad de expresión está provocándoles a los músicos que adquieran un determinado compromiso social ser objeto de denuncias y calumnias como ya han vivido Los Chikos del Maiz o Pablo Hasél.
Los cargos contra él se fundamentan en delitos de injurias a la corona e incitación a la violencia por sus letras, este músico marcadamente antifascista denuncia en sus letras desde la destrucción de espacios naturales a las desigualdades del sistema capitalista y ha manifestado estar tranquilo por las pruebas basadas frases descontextualizadas de sus canciones.Paralelamente al proceso judicial, Jorge Campos (FCB), ha hecho públicas sus intenciones de vetar cualquier actuación del artista y evitar que dinero público financie bolos de éste y otros músicos.
MISMO PATRÓN DE CONDUCTA
Este proceso de desprestigio y boicot ya lo han sufrido músicos como Soziedad Alkoholika o Fermín Muguruza llegando sus denuncias hasta las más altas instancias de justicia que en ambos casos resolvieron de forma favorable a los artistas. Además de éstos, otros grupos que han sido víctimas de denuncias han sido los vascos Ken7 y Su Ta Gar.
Más recientemente los raperos valencianos, Los Chikos del Maíz, vivieron una auténtica campaña de calumnias que buscaban cerrarles las puertas a varias actuaciones y criminalizar su música. En éste proceso destaca la portada del ABC o la denuncia pública que lanzó la COPE y que reproducen en su disco “Pasión de Talibanes”.
El penúltimo caso que hemos vivido ha sido el del rapero comunista Pablo Hasél, al que condujeron a la Audiencia Nacional en 2011 acusado de enaltecimiento del terrorismo. En este proceso a Hasél le requisaron varios discos duros con creaciones inéditas.



